Los mini felinos se comunican con sus compañeros a través de diferentes formas. Las vocalizaciones, el contacto físico, las señales visuales y las señales químicas son las que más conocemos.
Cuando se comunican, los gatos dan señales muy sutiles en comparación con los perros. Al ser más pequeños y tener movimientos mucho más rápidos, es probable que, si pestañeaste, te perdiste toda la planeación que tiene tu gato sobre cómo conquistar el mundo.
Para entender mejor cómo se comunican los gatos es importante aprender a leer su lenguaje corporal.
Préstale especial atención a los ojos, las orejas, la cola y la postura general de su cuerpo. Un gato amigable y confiado mantendrá la cola en alto y sus orejitas estarán hacia adelante.
Si tu gato se acerca a otro gato que le gusta, la punta de la cola puede estar torcida hacia adelante y, si está muy cómodo, incluso puede darse vuelta y dejar su guatita al descubierto.
Por el contrario, si tu gato no está seguro o se siente incómodo, puede agacharse, meter la cola y vigilar con cautela al otro gato que esté merodeando ceca de él.
El contacto visual es otra forma en que los gatos se comunican entre sí. Si tu gato mira a otro gato y parpadea, le está diciendo a través del lenguaje corporal felino que está receptivo a su acercamiento y atención.
Mientras interactúa con otro gato, si tu gato mira hacia otro lado, se agacha o tira las orejas hacia atrás, esto es una indicación de que se siente amenazado y asustado.
Cuando tu gato se siente amenazado, puede mostrar un comportamiento agresivo. Mostrar agresividad es una forma de aumentar la distancia de algo que tu gato percibe como una amenaza. Los gatos que gruñen con la espalda y la cola arqueadas, las orejas pegadas a la cabeza y las extremidades anteriores cerca de las posteriores pueden estar a punto de atacar. Cuando están agitados, muchos gatos también mueven la cola de lado a lado.
Otra forma de comunicación que tienen son los maullidos, aunque los gatos tienden a maullar más cuando interactúan con humanos y no lo usan con frecuencia cuando interactúan entre ellos. El maullido parece ser una vocalización de solicitud de atención cuando se dirige a las personas.
Si tu gato es amistoso, ya habrás notado que el choque entre narices es una forma de socializar entre felinos. Si está muy cómodo con otro gato, las cabecitas pegadas pueden pasar a ser un habitual entre ellos. Sus áreas de contacto preferidas suelen ser la cabeza y los costados del cuerpo.
Cuando los gatos se frotan entre sí y con objetos, depositan feromonas y aceites de las glándulas odoríferas ubicadas en la frente, los cachetes y la pera. Dejar un rastro de olor y marcar su territorio es esencial para que se sientan seguros.
Ahora que sabes un poco más sobre cómo se comunican los michis, vas a poder entender mejor cómo se siente tu gato cuando interactúa con otro de su especie.